Saltar para: Posts [1], Pesquisa e Arquivos [2]

Jardim das Delícias


Sábado, 18.10.14

De Pol Pot al EI: “Todo lo que vuela contra todo lo que se mueve” - John Pilger

o balanço das folhas2.jpg

John Pilger  De Pol Pot al EI: “Todo lo que vuela contra todo lo que se mueve"

(traduzido do inglês para Rebélion por Germán Leyens)

Rebélion, 14 de Outubro de 2014

John Pilger

Asia Times Online

   Al transmitir las órdenes del presidente Richard Nixon de un “masivo” bombardeo de Camboya en 1969, Henry Kissinger dijo: “Todo lo que vuela contra todo lo que se mueve”. Mientras Obama pone en marcha su séptima guerra contra el mundo musulmán desde que obtuvo el Premio Nobel de la Paz, la histeria y las mentiras orquestadas casi provocaron nostalgia hacia la asesina honestidad de Kissinger.

Como testigo de las consecuencias humanas del salvajismo aéreo –incluyendo la decapitación de víctimas, con sus partes adornando árboles y campos– no me sorprende el desdén –una vez más– por la memoria y la historia. Un ejemplo significativo es el ascenso al poder de Pol Pot y sus Jemeres Rojos, que tuvieron mucho en común con el actual Estado Islámico en Iraq y Siria (ISIS, por sus siglas en inglés). Ellos también, fueron implacables medievalistas que comenzaron como una pequeña secta. Ellos, también, fueron producto de un apocalipsis hecho en EE.UU., esta vez en Asia.

Según Pol Pot, su movimiento había consistido de “menos de 5.000 guerrilleros mal armados inseguros sobre su estrategia, táctica, lealtad y dirigentes”. Una vez que los bombarderos B52 de Nixon y Kissinger habían iniciado su trabajo como parte de “Operación Menú”, el demonio más odiado por Occidente no pudo creer en su suerte.

Los estadounidenses arrojaron el equivalente de cinco Hiroshimas sobre Camboya durante 1969-1973. Arrasaron aldea tras aldea, y volvieron para bombardear los escombros y los cadáveres. Los cráteres dejaron monstruosos collares de masacres, todavía visibles desde el aire. El terror fue inimaginable. Un antiguo funcionario jemer rojo describió cómo los sobrevivientes “se paralizaron y vagaban mudos durante tres o cuatro días. Aterrorizada y medio demente, la gente estaba lista para creer lo que se le decía… Fue lo que hizo que todo fuera tan fácil que fuera conquistada por los Jemeres Rojos.

Una Comisión de Investigación del Gobierno Finlandés calculó que 600.000 camboyanos murieron en la siguiente guerra civil y describió los bombardeos como “la primera etapa en una década de genocidio”. Lo que iniciaron Nixon y Kissinger, fue completado por Pol Pot, su beneficiario. Bajo sus bombas los Jemeres Rojos crecieron hasta ser un formidable ejército de 200.000 combatientes.

El EI tiene un pasado y un presente similar. Según la mayoría de las mediciones versadas, la invasión de Bush y Blair de Iraq en 2003 condujo a la muerte de unas 700.000 personas – en un país que no tenía ninguna historia de yihadismo. Los kurdos habían llegado a acuerdos territoriales y políticos; los suníes y chiíes tenían diferencias clasistas y sectarias, pero mantenían la paz; los matrimonios mixtos eran comunes. Tres años antes de la invasión, conduje por todo Iraq sin sentir temor. En mi camino encontré a gente orgullosa, sobre todo, de ser iraquíes, herederos de una civilización que parecía constituir, para ellos, una presencia.

Bush y Blair hicieron volar en pedazos todo esto. Iraq es ahora un nido de yihadismo. Al-Qaida, como los “yihadistas” de Pol Pot – aprovecharon la oportunidad suministrada por la embestida de Choque y Pavor y la guerra civil que vino después. Siria “rebelde” ofreció incentivos aún mayores, con canales de armas, logística y dinero de la CIA y de Estados del Golfo que corrían a través de Turquía. La llegada de reclutas extranjeros era inevitable. Un antiguo embajador británico, Oliver Miles, escribió recientemente: “El gobierno [de Cameron] ha sido el principal propulsor en el reclutamiento de musulmanes en Gran Bretaña para el terrorismo en este caso”.

El EI es la consecuencia de aquellos en Washington y Londres quienes, al destruir Iraq como Estado y sociedad, conspiraron para cometer un crimen épico contra la humanidad. Como Pol Pot y los Jemeres Rojos, el EI es la mutación de un Estado occidental de terror dispensado por una elite imperial venal impávida ante las consecuencias de acciones emprendidas a gran lejanía en distancia y cultura. Su culpabilidad no puede ser mencionada en “nuestras” sociedades.

Hacen 23 años desde que este holocausto envolvió Iraq, inmediatamente después de la primera Guerra del Golfo, cuando EE.UU. y Gran Bretaña secuestraron al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas e impusieron “sanciones” punitivas a la población iraquí – irónicamente, reforzando la autoridad interior de Sadam Hussein. Fue como un sitio medieval. Casi todo lo que sustentaba a un Estado moderno fue, usando la jerigonza, “bloqueado” – del cloro para hacer que el suministro de agua fuera seguro, hasta lápices para las escuelas, partes para máquinas de rayos-X, analgésicos y medicamentos comunes para combatir cánceres previamente desconocidos causados por el polvo de los campos de batalla en el sur contaminados con uranio empobrecido.

Justo antes de la Navidad de 1999, el Departamento de Comercio e Industria en Londres restringió la exportación de vacunas adecuadas para proteger a los niños iraquíes contra la difteria y la fiebre amarilla. Kim Howells, doctor en medicina y Subsecretario de Estado parlamentario en el gobierno de Blair, explicó el motivo. “Las vacunas para niños”, dijo, “son capaces de ser utilizadas en armas de destrucción masiva”. El gobierno británico pudo salirse con la suya con semejantes abusos porque la información sobre Iraq en los medios –en gran parte manipulada por el Foreign Office– culpaba a Sadam Hussein por todo.

Bajo un engañoso Programa “humanitario” de Petróleo por Alimentos, se permitieron 100 dólares por cada iraquí para que viviera durante un año. Esa cifra tenía que financiar la infraestructura y servicios esenciales para toda la sociedad, como ser energía y agua. “Imagine”, me dijo el Secretario General Adjunto de la ONU, Hans Von Sponeck, “comparar esa cantidad mísera con la falta de agua potable, y el hecho de que la mayoría de la gente enferma no se podía permitir tratamiento alguno, y el simple trauma de vivir de un día al otro, y se obtiene una idea de la pesadilla. Y que no quepa duda, eso es deliberado. En el pasado no quise utilizar la palabra genocidio, pero ahora es inevitable hacerlo.”

Asqueado, Von Sponeck renunció como Coordinador Humanitario de la ONU en Iraq. Su predecesor, Denis Halliday, un importante funcionario de la ONU, igualmente distinguido, también había renunciado. “Me dieron instrucciones”, dijo Halliday, “de que implementara una política que cumple con la definición de genocidio: una política deliberada que ha matado efectivamente mucho más de un millón de individuos, niños y adultos”.

Un estudio del Fondo de las Naciones Unidas para la infancia, UNICEF, estableció que entre 1991 y 1998, el clímax del bloqueo, hubo 500.000 muertes “excesivas” de infantes iraquíes bajo los cinco años. Un periodista de la televisión estadounidense mencionó esto a Madeleine Albright, embajadora de EE.UU. ante las Naciones Unidas, y le preguntó “¿el precio ha merecido la pena?” Albright respondió: “Pensamos que el precio vale la pena”.

En 2007, el alto funcionario británico responsable por las sanciones, Carne Ross, conocido como “Míster Iraq”, dijo a un comité parlamentario de selección, “[Los gobiernos de EE.UU. y el Reino Unido] negaron efectivamente a toda la población los medios para vivir”. Cuando entrevisté a Carne Ross, tres años después, estaba consumido por el arrepentimiento y los remordimientos. “Me siento avergonzado”, dijo. Actualmente es raro ser sincero sobre cómo los gobiernos engañan y cómo los medios dóciles juegan un papel crítico en la diseminación y mantención del engaño. “Suministrábamos [a los periodistas] información falsa de inteligencia esterilizada”, dijo, “o los aislábamos”.

El 25 de septiembre, un titular en el Guardian decía: “Enfrentados con el horror del EI debemos actuar”. El “debemos actuar”, es un fantasma inventado, una advertencia de supresión de la memoria informada, de los hechos, de lecciones aprendidas y de arrepentimiento o vergüenza. El autor del artículo es Peter Hain, ex ministro del Foreign Office responsable por Iraq bajo Blair. En 1998, cuando Denis Halliday reveló la dimensión del sufrimiento en Iraq por el cual el gobierno de Blair compartió la responsabilidad primordial, Hain lo insultó en Newsnight de la BBC como “apólogo de Sadam”. En 2003, Hain respaldó la invasión la invasión por Blair de Iraq asolado sobre la base de mentiras transparentes. En una subsiguiente conferencia del Partido Laborista, desestimó la invasión como un “tema marginal”.

Ahora Hain solicita “ataques aéreos, drones, equipamiento militar y otro apoyo” para los que “enfrentan el genocidio” en Iraq y Siria. Esto favorecerá “el imperativo de una solución política”. Obama piensa lo mismo cuando propone eliminar lo que llama “restricciones” de los bombardeos y ataques de drones. Esto significa que los misiles y las bombas de 225 kilos pueden arrasar las casas de campesinos, como lo están haciendo sin restricciones en Yemen, Pakistán, Afganistán y Somalia – como lo hicieron en Camboya, Vietnam y Laos. El 23 de septiembre un misil crucero Tomahawk cayó en una aldea en la provincia Idlib en Siria, matando a doce civiles, incluyendo mujeres y niños. Nadie hacía ondear una bandera negra.

El día en el que apareció el artículo de Hain, Denis Halliday y Hans Von Sponeck estaban en Londres y fueron a visitarme. No estaban impactados por la hipocresía letal de un político, pero lamentaron la duradera, casi inexplicable, ausencia de diplomacia inteligente en la negación de algo que se pareciera a una tregua. En todo el mundo, desde Irlanda del Norte a Nepal, los que se consideraban los unos a los otros como terroristas y herejes se han reunido alrededor de una mesa. Por qué no ahora en Iraq y Siria.

Como el ébola en África Occidental, una bacteria llamada “guerra perpetua” ha cruzado el Atlántico. Lord Richards, hasta hace poco jefe de los militares británicos, quiere “soldados en tierra” ahora. Tiene lugar una verborrea insulsa, casi sociópata de Cameron, Obama y su “coalición de los dispuestos” –notablemente el agresivamente estrafalario Tony Abbott de Australia– mientras prescriben más violencia desde 10.000 metros de altura en sitios donde la sangre de anteriores aventuras no se ha secado. Nunca han visto bombardeos y al aparecer les gustan tanto que los desean para derrotar al único aliado potencialmente valioso, Siria. No es nada nuevo, como ilustra el siguiente archivo de inteligencia filtrado del Reino Unido y EE.UU.:

“A fin de facilitar la acción de fuerzas liberadoras [sic]… debería hacerse un esfuerzo especial para eliminar a algunos individuales clave [y] proceder con disturbios internos en Siria. La CIA está preparada, y SIS (MI6) intentará organizar menores incidentes de sabotaje y de ataques sin previo aviso [sic] dentro de Siria, trabajando a través de contactos con individuos… un grado necesario de temor… choques fronterizos y choques fronterizos [escenificados] suministrarán un pretexto para intervención… la CIA y MI6 deben utilizar… capacidades en los campos psicológicos y de acción para aumentar la tensión.”

Esto fue escrito en 1957, aunque podría haber sido escrito ayer. En el mundo imperial, nada cambia esencialmente. El año pasado, el ex Ministro de Exteriores francés Roland Dumas reveló que “dos años antes de la primavera árabe”, le dijeron en Londres que se había planificado una guerra contra Siria. “Voy a contarle algo”, dijo en una entrevista con el canal francés de televisión LPC, “estuve en Inglaterra dos años antes de la violencia en Siria para otros asuntos. Encontré a dos altos funcionarios británicos, quienes me confesaron que estaban preparando algo en Siria… Gran Bretaña estaba organizando una invasión de rebeldes en Siria. Incluso me preguntaron, aunque yo ya no era Ministro de Exteriores, si me gustaría participar… Esta operación es antigua. Fue preparada, preconcebida y planificada.”

Los únicos oponentes efectivos de EI son demonios acreditados de Occidente –Siria, Irán, Hizbulá. El obstáculo es Turquía, un “aliado” y miembro de la OTAN, que ha conspirado con la CIA, MI6 y los medievalistas del Golfo para canalizar apoyo a los “rebeldes” sirios, incluyendo aquellos que ahora se llaman EI. El apoyo a Turquía en su antigua ambición de dominación regional mediante el derrocamiento del gobierno de Asad requiere una gran guerra convencional y el horrible desmembramiento del Estado más étnicamente diverso en Medio Oriente.

Una tregua –por difícil que sea lograrla– es la única salida de este laberinto imperial; de otra manera, las decapitaciones continuarán. El que negociaciones genuinas con Siria puedan ser consideradas como “moralmente cuestionables” [el Guardian] sugiere que las presunciones de superioridad entre los que apoyaron al criminal de guerra Blair siguen siendo no solo absurdas, sino peligrosas.

Junto a una tregua, debiera haber un cese inmediato de todos los embarques de materiales de guerra a Israel y el reconocimiento del Estado de Palestina. El tema de Palestina es la peor herida supurante abierta en la región, y la justificación utilizada frecuentemente para el aumento del extremismo islámico. Osama bin Laden lo dejó claro. Palestina también ofrece esperanza. Dad justicia a los palestinos y comenzaréis a cambiar el mundo a su alrededor.

Hace más de 40 años, el bombardeo de Camboya por Nixon-Kissinger desencadenó un torrente de sufrimientos de los cuales ese país nunca se ha recuperado. Lo mismo vale para el crimen de Blair-Bush en Iraq. Con un cronometraje impecable, el último tomo autosuficiente de Henry Kissinger acaba de ser publicado con su satírico título: “Orden Mundial”. En una halagadora reseña, Kissinger es descrito como un “conformador clave de un orden mundial que se ha mantenido estable durante un cuarto de siglo”. Id a decir esto a los pueblos de Camboya, Vietnam, Laos, Chile, Timor Oriental y a todas las otras víctimas de su “habilidad política·. Solo cuando “nosotros” reconozcamos a los criminales de guerra entre nosotros, se comenzará a secar la sangre.

www.johnpilger.com

 

John Pilger , nacido en 1939 en Australia, es uno de los más prestigiosos documentalistas y corresponsales de guerra del mundo anglosajón. Particularmente renombrados son sus trabajos sobre Vietnam, Birmania y Timor, además de los realizados sobre Camboya, como Year Zero: The Silent Death of Cambodia y Cambodia: The Betrayal.

 Fuente: http://www.atimes.com/atimes/World/WOR-01-091014.htm

Autoria e outros dados (tags, etc)

por Augusta Clara às 08:00

Segunda-feira, 19.05.14

Romper o silêncio: o assomar de uma guerra mundial - John Pilger

 

John Pilger  Romper o silêncio: o assomar de uma guerra mundial

 

 

   Por que toleramos a ameaça de outra guerra mundial?
Por que permitimos mentiras que justificam este risco? A escala do nosso doutrinação, escreveu Harold Pinter, é um "acto de hipnose brilhante, mesmo jocoso e altamente conseguido", como se a verdade "nunca acontecesse mesmo enquanto estava a acontecer".

Todos os anos o historiador americano William Blum publica o seu "sumário actualizado do registo da política externa estado-unidense" o qual mostra que, desde 1945, os EUA tentaram derrubar mais de 50 governos, muitos deles eleitos democraticamente; interferiu grosseiramente em eleições de 30 países; bombardeou as populações civis de 30 países; utilizou armas químicas e bacteriológicas e tentou assassinar líderes estrangeiros.

Em muitos casos a Grã-Bretanha foi uma colaboradora. O grau de sofrimento humano, sem mencionar a criminalidade, é escassamente reconhecido no ocidente, apesar a presença das mais avançadas comunicações do mundo e nominalmente do jornalismo mais livre. Que a maior parte das numerosas vítimas do terrorismo – o "nosso" terrorismo – é muçulmana, é indizível. Que o jihadismo extremo, o qual levou ao 11/Set, foi cultivado como uma arma da política anglo-americana (Operação Ciclone no Afeganistão) é omitido. Em Abril do Departamento do Estado dos EUA observou que, a seguir à campanha da NATO em 2011, "a Líbia tornou-se um abrigo seguro para terroristas".

O nome do "nosso" inimigo mudou ao longo dos anos, de comunismo para islamismo, mas na generalidade é qualquer sociedade independente do poder ocidental e a ocupar território estrategicamente útil ou rico em recursos. Os líderes destas nações obstrutivas habitualmente são violentamente empurrados para o lado, tais como os democratas Muhammad Mossedeq no Irão e Salvador Allende no Chile, ou são assassinados como Patrice Lumumba no Congo. Todos eles são sujeitos a uma campanha de caricaturas e difamação pelos media ocidentais – basta pensar em Fidel Castro, Hugo Chávez, agora Vladimir Putin.

O papel de Washington na Ucrânia é diferente apenas quanto às suas implicações para todos nós. Pela primeira vez desde os anos Reagan, os EUA ameaçam levar o mundo à guerra. Com a Europa oriental e os Balcãs agora como postos avançados da NATO, o último "estado tampão" ("buffer state") a bordejar a Rússia está a ser despedaçado. Nós no ocidente estamos a apoiar neo-nazis num país onde nazis ucranianos apoiaram Hitler.

Tendo engendrado o golpe de Fevereiro contra o governo democraticamente eleito de Kiev, o plano de Washington de tomar a histórica e legítima base naval da Rússia em águas quentes, na Crimeia, fracassou. Os russos defenderam-se, tal como o fizeram contra toda ameaça e invasão do ocidente durante quase um século.

Mas o cerco militar da NATO acelerou-se, juntamente com ataques orquestrados pelos EUA a russos étnicos na Ucrânia. Se Putin puder ser provocado a vir em sua ajuda, o seu papel pré-decretado de "pária" justificará uma guerra de guerrilha dirigida pela NATO que provavelmente se estenderá à própria Rússia.

Putin, ao invés, confundiu o partido da guerra ao procurar uma acomodação com Washington e a UE, ao retirar tropas da fronteira ucraniana e ao instar os russos étnicos na Ucrânia oriental a abandonarem o referendo provocatório do fim de semana. Este povo que fala russo e é bilingue – um terço da população da Ucrânia – deseja há muito uma federação democrática que reflicta a diversidade étnica do país e seja tanto autónoma como independente de Moscovo. Na maior parte não são nem "separatistas" nem "rebeldes" mas cidadãos que querem viver em segurança na sua pátria.

Tal como as ruínas do Iraque e do Afeganistão, a Ucrânia foi transformada pela CIA num parque temático – dirigido em Kiev pelo director da CIA John Brennan, com "unidades especiais" da CIA e do FBI a instalarem uma "estrutura segura" que supervisione ataques selvagens àqueles que se opõem ao golpe de Fevereiro. Assista aos vídeos, leia os relatos de testemunhas oculares do massacre em Odessa este mês. Bandidos fascistas transportados em autocarro incendiaram a sede da casa dos sindicatos, matando 41 pessoas presas no seu interior. Observe a polícia de prontidão. Um médico descreveu como tentou resgatar pessoas, "mas fui impedido por radicais nazis pró ucranianos. Um deles empurrou-me para longe brutalmente, prometendo que em breve eu e outros judeus de Odessa iriam deparar-se com o mesmo destino... Gostava de saber porque todo o mundo está a manter silêncio".

Os ucranianos de língua russa estão a combater pela sobrevivência. Quando Putin anunciou a retirada de tropas russas da fronteira, o secretário da defesa da junta de Kiev – um membro fundador do partido fascista Svoboda – jactou-se de que os ataques a "insurgentes" continuariam. Em estilo orwelliano, a propaganda no ocidente inverteu isto para Moscovo "a tentar orquestrar conflitos e provocação", segundo William Hague. O seu cinismo vai a par com as grotescas congratulações de Obama à junta golpista pela "notável contenção" a seguir ao massacre de Odessa. A junta, ilegal e dominada por fascista, é descrita por Obama como "devidamente eleita". O que importa não é a verdade, disse outrora Henry Kissinger, mas "o que é percebido ser verdadeiro".

Nos media dos EUA a atrocidade de Odessa foi subestimada como "nebulosa" e uma "tragédia" na qual "nacionalistas" (neo-nazis) atacaram "separatistas" (pessoas a colectarem assinaturas para um referendo sobre uma Ucrânia federal). O Wall Street Journal de Rupert Murdoch condenou as vítimas – "Incêndio fatal na Ucrânia provavelmente ateado pelos rebeldes, diz o governo".

A propaganda na Alemanha tem sido pura guerra fria, com o Frankfurter Allgemeine Zeitung a advertir os seus leitores para uma "guerra não declarada" da Rússia. Para alemães, é uma ironia odiosa que Putin seja o único líder a condenar a ascensão do fascismo na Europa do século XXI.

Um truísmo popular é que "o mundo mudou" a seguir ao 11/Set. Mas o que mudou? Segundo o grande denunciante Daniel Ellsberg, um golpe silencioso teve lugar em Washington e agora domina o militarismo desenfreado. O Pentágono actualmente dirige "operações especiais" – guerras secretas – em 124 países. Internamente a ascensão da pobreza e a hemorragia da liberdade são o corolário histórico de um estado de guerra perpétuo. Acrescente-se o risco de guerra nuclear e a pergunta que resulta é: por que toleramos isto?

14/Maio/2014

 

Ver também:

Autoria e outros dados (tags, etc)

por Augusta Clara às 08:00

Terça-feira, 30.07.13

Como estamos empobrecidos, aburguesados e silenciados – e o que fazer acerca disso - John Pilger

 

John Pilger  Como estamos empobrecidos, aburguesados e silenciados – e o que fazer acerca disso

 

 

   Conheço o meu carteiro há mais de 20 anos. Consciencioso e bem-humorado, ele é a encarnação do serviço público no seu melhor aspecto. Noutro dia, perguntei-lhe: "Por que é que você se posta frente a cada porta como um soldado numa parada?" 

"Novo sistema", respondeu. "Já não me pedem para simplesmente postar as cartas através da porta. Tenho de abordar cada porta de um certo modo e enfiar as cartas através dela de um certo modo". 

"Porquê?" 

"Pergunte-lhes". 

Do outro lado da rua estava um jovem solene, com prancheta na mão, cujo trabalho era seguir carteiros e ver se eles cumprem as novas regras, sem dúvida como preparativo para a privatização. Eu disse ao seguidor de carteiros que o meu era admirável. A sua cara permaneceu imutável, excepto por um momentâneo piscar confuso. 

Em "Admirável mundo novo revisitado", Aldous Huxley descreve uma nova classe condicionada à normalidade que não é normal "porque eles estão tão bem ajustados ao nosso modo de existência, porque sua voz humana foi silenciada tão prematuramente nas suas vidas, que nem mesmo lutam ou sofrem ou desenvolvem sintomas como acontece com o neurótico". 

A vigilância é normal na Era da Regressão – como revelou Edward Snowden. Câmaras por toda a parte são normais. Liberdades subvertidas são normais. A discordância pública efectiva é agora controlada pela polícia, cuja intimidação é normal. 

A corrupção de nobres palavras como "democracia", "reforma", "bem-estar" e "serviço público" é normal. Primeiros-ministros que mentiram abertamente acerca de lobbystas e objectivos de guerra são normais. A exportação de armas britânicas no valor de 4 mil milhões de libras [€ ], incluindo munições para controle de multidão, para o estado medieval da Arábia Saudita, onde a apostasía é um crime capital, é normal. 

A destruição deliberada de instituições públicas eficientes e populares, como a Royal Mail, é normal. Um carteiro já não é mais um carteiro, a fazer o seu trabalho decente; ele é um autómato a ser observado, um ítem de formulário a ser assinalado. Huxley descreveu esta regressão como insana e o nosso "perfeito ajustamento àquela sociedade anormal" como sinal de loucura. 

Estaremos nós "perfeitamente ajustados" a isto? Não, ainda não. O povo defende hospitais do encerramento, o Reino Unido íntegro força agências bancárias a fecharem e seis corajosas mulheres escalam o mais alto edifício da Europa para mostrar a devastação provocada no Árctico pelas companhias de petróleo. Aqui, a lista começa a desvanecer-se. 

No festival de Manchester deste ano, a épica peça "A máscara da anarquia", de Percy Bysshe Shelley – com todos os 91 versos escritos em cólera após o massacre de Lancashire, em 1819, do povo que protestava contra a pobreza – é uma peça teatral aplaudida e absolutamente divorciada do mundo externo. Em Janeiro último, a Comissão da Pobreza da Grande Manchester revelou que 600 mil habitantes de Manchester estavam a viver em "extrema pobreza" e que 1,6 milhão, ou aproximadamente a metade da população da cidade, estavam "a deslizar para pobreza mais profunda". 

A pobreza foi aburguesada (gentrified). O Parkhill Estate, em Sheffield, era outrora um edifício de habitação pública – pouco apreciado por muita gente devido ao seu brutalismo Le Corbusier, à fraca manutenção e falta de instalações. Com o programa Heritage Grade II, ele foi renovado e privatizado. Dois terços das velhas habitações renasceram como apartamentos modernos vendidos a "profissionais", incluindo designers, arquitectos e um historiador social. No gabinete de vendas podem-se comprar canecas e almofadas de designer. Esta fachada não apresenta nem um indício de que, devastada pelos cortes de "austeridade" do governo, Sheffield tem uma lista de espera para habitação social de 60 mil pessoas. 

Parkhil é um símbolo dos dois terços da sociedade que é a Grã-Bretanha de hoje. O terço aburguesado vai bem, alguns deles extremamente bem, um terço luta para sobreviver a crédito e o resto desliza para a pobreza. 

Embora a maioria dos britânicos seja da classe trabalhadora – que se considere desse modo ou não – uma minoria aburguesada domina o parlamento, a administração superior e os media. David Cameron, Nick e Ed Milliband são os seus autênticos representantes, com apenas diferenças técnicas menores entre os seus partidos. Eles estabelecem os limites da vida e do debate político, ajudados pelo jornalismo aburguesado e da indústria da "identidade". A maior transferência de sempre da riqueza, para cima, é um dado. A justiça social foi substituída pela "justeza" ("fairness") sem significado. 

Enquanto promove esta normalidade, a BBC concede um prémio de quase um milhão de libras a um funcionário superior. Embora se considere como o equivalente nos media à Igreja da Inglaterra, a corporação agora tem uma ética comparável àquela das companhias de "segurança" G4S e Serco as quais, diz o governo, cobraram a mais por serviços públicos dezenas de milhões de livros. Em outros países isto se chama corrupção. 

Tal como a liquidação das companhias de água, gás, água e das ferrovias, a venda do Royal Mail está a ser obtida com subornos e a colaboração da liderança sindical, pouco importando o seu protesto vocal. Ao abrir a sua série de documentários de 1983, "Questions of Leadership", Ken Loach mostra líderes sindicais a exortarem as massas. Os mesmo homens são mostrados a seguir, mais velhos e enfeitados, adornados com arminho na Casa dos Lordes. Na recente homenagem pelo Aniversário da Rainha, o secretário-geral da [central sindical] TUC, Brendan Barber, recebeu o seu título de nobreza. 

Por quanto tempo os britânicos podem assistir aos levantamentos por todo o mundo e pouco mais fazer do que chorar o defunto Partido Trabalhista? As revelações de Edward Snowden mostram a infraestrutura de uma polícia de estado a emergir na Europa, especialmente na Grã-Bretanha. Contudo, o povo está mais consciente do que nunca; e os governos temem a resistência popular – razão pela qual os que dizem a verdade são isolados, caluniados e perseguidos.

Mudanças grandiosas quase sempre começam com a coragem de pessoas que põem em causa suas próprias vidas contra todas as adversidades. Não há outra saída agora. Acção directa. Desobediência civil. Infalível. Leiam Percy Shelley – "Vocês são muitos; eles são poucos". E tenham êxito.

 
25/Julho/2013

 

O original encontra-se no New Statesman e em johnpilger.com/... 

Este artigo encontra-se em http://resistir.info/ .

 

Autoria e outros dados (tags, etc)

por Augusta Clara às 08:00

Terça-feira, 19.02.13

A invasão real da África não está nos noticiários - John Pilger

 

Nota de edição: Este é o primeiro de dois artigos sobre o conflito no Mali. Amanhã será publicado o segundo. A decisão de publicar os dois prende-se com o facto de, apesar das posições dos seus autores não serem absolutamente coincidentes, principalmente na apreciação da intervenção francesa, ambos nos exporem valiosos raciocínios de forma a podermos estruturar a nossa própria reflexão sobre os acontecimentos.

 

John Pilger A invasão real da África não está nos noticiários

Uma licença para mentir como prenda de Hollywood

 

 

 

 

 
31/Janeiro/2013

 

   Uma invasão da África de grandes proporções está em andamento. Os Estados Unidos estão a instalar tropas em 35 países africanos, a começar pela Líbia, Sudão, Argélia e Níger. Isto foi informado pela Associated Press no Dia de Natal, mas ficou omisso na maior parte dos media anglo-americanos.

A invasão pouco tem a ver com "islamismo" e, quase tudo a ver com a aquisição de recursos, nomeadamente minérios, e com um acelerar da rivalidade com a China. Ao contrário da China, os EUA e seus aliados estão preparados para utilizar um grau de violência já demonstrado no Iraque, Afeganistão, Paquistão, Iémen e Palestina. Tal como na guerra-fria, uma divisão de trabalho exige que o jornalismo ocidental e a cultura popular providenciem a cobertura de uma guerra sagrada contra um "arco ameaçador" de extremismo islâmico, não diferente da falsa "ameaça vermelha" de uma conspiração comunista mundial.

A recordar a Luta pela África no fim do século XIX, o US African Command ( Africom ) construiu uma rede de pedintes entre regimes colaboracionistas africanos ansiosos por subornos e armamentos americanos. No ano passado, o Africom ensaiou a Operação Esforço Africano (Operation African Endeavor), com as forças armadas de 34 países africanos a nela tomarem parte, comandadas por militares estado-unidenses. A doutrina "soldado para soldado" do Africom insere oficiais dos EUA a todo nível de comando, desde o general até o primeiro-sargento.

É como se a orgulhosa história de libertação da África, desde Patrice Lumumba até Nelson Mandela, estivesse destinada ao esquecimento por uma nova elite colonial negra ao serviço do mestre cuja "missão histórica", advertiu Frantz Fanon há meio século, é a promoção de "um capitalismo desenfreado embora camuflado".

Um exemplo gritante é o Congo Oriental, um tesouro de minerais estratégicos, controlado por um grupo rebelde atroz conhecido como M23, o qual por sua vez é dirigido pelo Uganda e o Ruanda, os procuradores de Washington.

Planeada há muito como uma "missão" para a NATO, para não mencionar os franceses sempre zelosos, cujas causas coloniais perdidas continuam em prontidão permanente, a guerra à África tornou-se urgente em 2011 quando o mundo árabe parecia estar a libertar-se dos Mubaraks e outros clientes de Washington e da Europa. A histeria que isto provocou em capitais imperiais não pode ser exagerado. Bombardeiros da NATO foram despachados não para Tunis ou Cairo mas sim para Líbia, onde Muammar Kadafi dominava as maiores reservas petrolíferas da África. Com a cidade líbia de Sirte reduzida a escombros, as SAS britânicas dirigiram as milícias "rebeldes" para o que se revelou como um banho de sangue racista.

O povo nativo do Saara, os tuaregues, cujos combatentes berberes Kadafi havia protegido, fugiu através da Argélia para o Mali, onde os tuaregues desde a década de 1960 reivindicam um estado separado. Como destaca o sempre vigilante Patrick Cockburn, é esta disputa local, não a Al-Qaida, que o Ocidente mais teme no Noroeste da África... "por pobres que possam ser, muitas vezes os tuaregues vivem em cima de grandes reservas de petróleo, gás, urânio e outros minérios valiosos".

Quase certamente a consequência do ataque francês/estado-unidense ao Mali em 13 de Janeiro, o cerco a um complexo de gás na Argélia que acabou de forma sangrenta, inspirou em David Cameron um momento 11/Set. O antigo relações públicas da Carlton TV enfureceu-se acerca de uma "ameaça global" que exigiria "décadas" de violência ocidental. Ele queria dizer a implementação dos planos de negócios do Ocidente para a África, juntamente com a violação da Síria multi étnica e a conquista do Irão independente.

Cameron agora ordenou o envio de tropas britânicas para o Mali e enviou para lá um drone da RAF, enquanto o seu prolixo chefe militar, general sir David Richards, dirigiu "uma mensagem muito clara a jihadistas de todo o mundo: não nos provoquem e não nos embaracem. Trataremos disto de forma robusta" – exactamente o que jihadistas querem ouvir. O rastro de sangue de vítimas do terror do exército britânico, todos muçulmanos, seus "sistémicos" casos de torturas actualmente a caminho do tribunal, acrescenta ironia às palavras do general. Certa vez experimentei os meios "robustos" de sir David quando lhe perguntei se lera a descrição da corajosa feminista afegã Malalai Joya do comportamento bárbaro de ocidentais e seus clientes no seu país. "O senhor é um apologista do Taliban" foi a sua resposta (posteriormente desculpou-se).

Estes comediantes lúgubres são extraídos directamente [do escritor] Evelyn Waugh e permitem-nos sentir a estimulante aragem da história e da hipocrisia. O "terrorismo islâmico", que é a sua desculpa para o roubo continuado das riquezas da África, foi praticamente inventado por eles. Já não há qualquer desculpa para engolir a linha da BBC/CNN e não conhecer a verdade. Leiam Secret Affairs: Britain's Collusion with Radical Islam de Mark Curtis (Serpent's Tail) ou Unholy Wars: Afghanistan, America and International Terrorism, de John Cooley (Pluto Press) ou The Grand Chessboard de Zbigniew Brzezinski (HarperCollins) que foi o parteiro do nascimento do moderno terror fundamentalista. Com efeito, os mujahedin da Al-Qaida e os Talibans foram criados pela CIA, o seu equivalente paquistanês, o Inter-Services Intelligence, e o MI6 britânico.

Brzezinski, conselheiro de segurança nacional do presidente Jimmy Carter, descreve uma directiva presidencial secreta em 1979 que principiou aquilo que se tornou a actual "guerra ao terror". Durante 17 anos, os EUA deliberadamente cultivaram, financiaram, armaram e fizeram lavagem cerebral a extremistas da jihad que "saturaram de violência uma geração". Com o nome de código Operation Cyclone, este foi o "grande jogo" para deitar abaixo a União Soviética mas que deitou abaixo as Torres Gémeas.

Desde então, as notícias que pessoas inteligentes e educadas tanto distribuem como ingerem tornou-se uma espécie de jornalismo Disney, fortalecido, como sempre, pela licença de Hollywood para mentir e mentir. Está para ser lançado o filme Dreamworks sobre a WikiLeaks, uma trama inspirada por um livro de tagarelices pérfidas de dois jornalistas do Guardian que se enriqueceram, e há também o Hora negra (Zero Dark Thirty), filme que estimula a tortura e o assassínio, dirigido pela ganhadora do Oscar Kathryn Bigelow, a Leni Riefenstahl do nosso tempo, que promove a voz do seu mestre tal como fez a realizadora de estimação do Fuhrer. Este é o espelho de sentido único através do qual nós mal vislumbramos aquilo que o poder faz em nosso nome.

O original encontra-se em http://johnpilger.com/...
Este artigo encontra-se em http://resistir.info/ .  

 

Autoria e outros dados (tags, etc)

por Augusta Clara às 09:00

Terça-feira, 04.12.12

Quando Gaza é trucidada outra vez é vital entender o papel histórico da BBC - John Pilger

 

 

Em The War Game, notável filme da BBC dirigido por Peter Watkins que previa as consequências de um ataque a Londres com uma bomba nuclear de uma megatonelada, o narrador diz: "Sobre quase todo o assuntos das armas termo-nucleares, agora há praticamente silêncio total na imprensa, nas publicações oficiais e na TV. Pode haver esperança neste silêncio?

A verdade desta declaração equivalia à sua ironia. Em 24 de Novembro de 1965, a BBC proibiu The War Game por ser "demasiado horripilante para um media de difusão ampla". Isto era falso. A razão real foi explicada pelo presidente do Conselho de Governadores da BBC, Lord Normanbrook, numa carta secreta ao secretário do Gabinete, sir Burke Trend.

"[The War Game] não é concebido como propaganda", escreveu ele. "Pretende ser uma declaração puramente factual e é baseado em investigação cuidadosa de material oficial... Mas mostrar o filme na televisão pode ter um efeito significativo sobre atitudes do público em relação à política da dissuasão nuclear". A seguir a um visionamento a que compareceram responsáveis sénior do Whitehall [Parlamento], o filme foi proibido porque contava uma verdade intolerável. Dezasseis anos depois, o então director-geral da BBC, sir Ian Trethowan, renovou a proibição, dizendo que temia o efeito do filme sobre pessoas de "inteligência mental limitada". O brilhante trabalho de Watkins foi finalmente mostrado em 1985 a uma audiência minoritária numa hora tardia da noite. Ele foi apresentado por Ludovic Kennedy, o qual repetiu a mentira oficial.

O que aconteceu a The War Game faz parte das funções da emissora estatal como pedra angular da elite dominante da Grã-Bretanha. Com os seus notáveis valores de produção, muitas vezes bons dramas populares, história natural e cobertura desportiva, a BBC desfruta de audiência vasta e, segundo seus administradores e beneficiários, de "confiança". Esta "confiança" pode bem ser aplicada ao [programa] Springwatch e [aos documentários de] sir David Attenborough, mas não há base demonstrável para ela em grande parte das notícias do chamados assuntos correntes que pretendem dar sentido ao mundo, especialmente quanto às maquinações da potência desenfreada. Há honrosas excepções individuais, mas observe-se como estas são amansadas quanto mais tempo permanecerem na instituição: uma "defenestração", como descreve um jornalista sénior da BBC.

Isto é notavelmente verdadeiro no Médio Oriente, onde o estado israelense obrigou com êxito a BBC a apresentar o roubo da terra palestina e o enjaulamento, tortura e matança do seu povo como uma "conflito" intratável entre iguais. De é no meio do entulho de um ataque israelense, um jornalista da BBC foi em frente e falou da "forte cultura do martírio de Gaza". Tão grande é esta distorção que jovens que assistiram à BBC New disseram a investigadores da Universidade de Glascow que ficaram com a impressão de que os palestinos são os colonizadores ilegais do seu próprio país. A actual "cobertura" da BBC da miséria genocida de Gaza reforça isto.

Os "valores reithianos" [NT] da BBC, de imparcialidade e independência, são quase escrituras na sua mitologia. Logo depois de a empresa ser fundada na década de 1920 por lord John Reith, a Grã-Bretanha foi abalada pela Greve Geral. "Reith emergiu como uma espécie de herói", escreveu o historiador Patrick Renshaw, "que havia actuado responsavelmente e ainda assim preservado a preciosa independência da BBC. Mas embora este misto tenha persistido ele tem pouca base na realidade... o preço daquela independência foi de facto fazer o que o governo queria que fosse feito. [O primeiro-ministro Stanley] Baldwin... viu que se preservassem a independência da BBC seria muito mais fácil para eles abrirem caminho em questões importantes e utilizá-la para emitir propaganda do governo".

Pouco conhecido do público, o facto é que Reith foi o redactor de discursos do primeiro-ministro. Com a ambição de se tornar vice-rei da Índia, ele garantiu que a BBC se tornasse um evangelizador do poder imperial, com a "imparcialidade" devidamente suspensa sempre que o poder estivesse ameaçado. Este "princípio" a BBC tem aplicado à cobertura de toda guerra colonial da era moderna: desde o encobrimento do genocídio na Indonésia até à supressão de filmes que testemunhavam o bombardeamento do Vietname do Norte e ao apoio à invasão ilegal de Blair/Bush do Iraque em 2003 e o eco agora familiar da propaganda israelense sempre que aquele estado fora da lei abuso do seu cativo, a Palestina. Isto atingiu um nadir em 2009 quando, aterrada com a reacção israelense, a BBC recusou-se a emitir um apelo conjunto de instituições de caridade em favor do povo de Gaza, metade do qual são crianças, a maior parte delas desnutrida e traumatizada pelos ataques israelenses. O relator das Nações Unidas, Richard Falk, ligou o bloqueio de Israel a Gaza ao Gueto de Varsóvia sitiado pelos nazis. Mas, para a BBC, Gaza – tal como a frota de ajuda humanitária atacada mortiferamente por comandos israelenses – em grande medida apresenta um problema de relações públicas para Israel e seu patrocinador estado-unidense.

Mark Regev, propagandista chefe de Israel, aparentemente tem um lugar reservado no topo dos boletins de notícias da BBC. Em 2010, quando apontei isto a Fran Unsworth, agora promovida a director do noticiário, ela objectou com veemência à descrição de Regev como um propagandista, acrescentando: "Não é nossa tarefa sair à procura do porta-voz palestino".

Com lógica semelhante, a antecessora de Unsworth, Helen Boaden, descreveu a cobertura da carnificina criminosa no Iraque como baseada no "facto de que Bush tentou exportar democracia e direitos humanos para o Iraque". Para provar a sua tese, Boaden apetrechou-se com seis páginas A4 de mentiras verificáveis de Bush e Tony Blair. Para não ocorrer a nenhuma das duas mulheres que ventriloquismo não é jornalismo.

O que mudou na BBC é a chegada do culto do administrador corporativo. George Entwistle, o recém nomeado director geral que disse nada saber acerca das falsas acusações da Newsnight de abuso infantil contra o aristocrata Tory, está para receber 450 mil libras de dinheiro público por concordar em renunciar antes de ser despedido: o modo corporativo. Isto e o escândalo anterior de Jimmy Savile podia ter sido redigido para o Daily Mail e a imprensa de Murdoch cuja abominação em causa própria por parte da BBC durante muito tempo proporcionou à corporação a sua fachada "de combate" como uma eminente guardiã das "emissões de serviço público". Entender a BBC como uma eminente propagandista do estado e censora por omissão – muito frequentemente afinada com os seus inimigos de direita – está na agenda pública e é onde deve estar.

22/Novembro/2012

 

 

[NT] Reithian values: Do nome de John Reith , primeiro administrador da BBC.

Ver também:



Este artigo encontra-se em http://resistir.info/ .

Autoria e outros dados (tags, etc)

por Augusta Clara às 14:00



Pesquisar

Pesquisar no Blog  

Subscrever por e-mail

A subscrição é anónima e gera, no máximo, um e-mail por dia.

Comentários recentes


Links

Artes, Letras e Ciências

Culinária

Editoras

Filmes

Jornais e Revistas

Política e Sociedade

Revistas e suplementos literários e científicos